· 8 min de lectura

Tareas de jardín en otoño: 10 cosas que hacer antes del invierno

Septiembre es el mes bisagra en el huerto: los últimos cultivos de verano aún maduran, pero ya toca preparar bancales, césped y plantas delicadas para el invierno. ¿Qué hay que tener hecho antes de la primera nevada?

Las tareas de otoño se posponen con facilidad: el tiempo aún es agradable, los últimos tomates y pimientos maduran, y da la sensación de que hay tiempo. Pero la mayoría de los puntos siguientes tienen una fecha límite real, pasada la cual dejan de tener sentido; o al revés, cuanto antes se hagan, mejor llegará el jardín a la primavera.

1. Recolectar y retirar los restos de cultivo

En cuanto un cultivo termina, retira la mata. Los restos sanos (guisantes, judías, lechuga) pueden triturarse y quedarse en el bancal o ir al compost; todo lo enfermo — mildiu del tomate, oídio en pepinos y calabacines — va a la basura común, porque las esporas no mueren en un montón normal y la enfermedad volvería el año próximo.

Publicidad

2. Plantar ajo de otoño

Octubre es la época principal para plantar ajo: lo bastante pronto para que enraíce antes del invierno, no tanto como para que brote fuera. Encaja justo en los bancales que dejan libres cultivos de verano como el calabacín o el tomate. El procedimiento detallado está en la guía cuándo plantar ajo.

3. Sembrar abono verde en los bancales vacíos

Un bancal que ya no se va a usar antes del invierno no debería quedarse desnudo. La mostaza blanca o la facelia nacen incluso con el frescor de septiembre, se hielan solas durante el invierno y sus restos protegen el suelo y lo enriquecen para la primavera, sin que tengas que hacer nada más.

4. Aprovechar la hojarasca

Las hojas no son un residuo. Las sanas funcionan estupendamente como acolchado alrededor de vivaces, arbustos y frutales, donde protegen las raíces del frío y se descomponen poco a poco. Las hojas enfermas (manchas foliares, oídio) deben salir del jardín — ni al compost ni como acolchado — o la enfermedad invernará y volverá en primavera.

Publicidad

5. Último corte y abonado otoñal del césped

El césped recibe su último corte alrededor de un mes antes de la primera helada prevista, para que se recupere y no entre en el invierno demasiado corto. Un abono de otoño con menos nitrógeno y más potasio refuerza las raíces en lugar de la parte aérea.

6. Dividir y trasplantar vivaces

El final del verano y el principio del otoño son mejores que la primavera para dividir matas de vivaces demasiado crecidas: el suelo aún está cálido, así que las raíces arraigan antes del invierno, mientras la parte aérea ya no crece y exige menos a la planta.

7. Proteger del frío las plantas delicadas

A las leñosas jóvenes, los rosales y las vivaces más sensibles compensa aporcarlos y acolcharlos con paja o corteza alrededor de la base antes de las primeras heladas. Especies más exigentes como la higuera o la hortensia agradecen además un velo térmico — no plástico, bajo el cual la condensación haría más daño que el frío.

8. Recolectar y almacenar hortalizas para el invierno

Patatas, zanahorias, calabazas y otras hortalizas de conservación se recogen antes de las primeras heladas y se guardan en frío y oscuridad. Cómo conservar cada tipo para que dure lo máximo posible lo explica el artículo cómo conservar la cosecha.

9. Revisar y limpiar herramientas e invernadero

Antes de guardar las herramientas para el invierno, límpialas de tierra y afila las hojas de tijeras y horcas: facilita el trabajo ya en primavera. El invernadero o túnel conviene lavarlo, sobre todo si este año hubo oídio o mildiu, para que las esporas no pasen a la temporada siguiente.

10. Planificar la próxima temporada

El otoño es el mejor momento para anotar qué creció y dónde este año: en primavera cuesta recordarlo, y es la base de la rotación de cultivos. Importa sobre todo en solanáceas (tomate, pimiento, patata) y cucurbitáceas (calabacín, pepino, calabaza), donde conviene saber dónde estuvieron los últimos 3–4 años antes de que vuelvan al mismo sitio.

La mayoría de estas tareas ocupan una tarde, pero repartidas por el resto del otoño se hacen sin prisas. Qué sembrar y plantar exactamente ahora lo encuentras en las guías mensuales de septiembre y octubre.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se planta el ajo en otoño?

El ajo de invierno se planta en octubre, unas 4–6 semanas antes de las primeras heladas persistentes, para que le dé tiempo a enraizar pero no a brotar fuera. En zonas más cálidas eso significa octubre más avanzado; en las frías, antes.

¿Es tarde en septiembre para sembrar abono verde?

No. La mostaza blanca y la facelia nacen también con tiempo fresco y desarrollan cubierta suficiente desde una siembra de septiembre. Se hielan solas antes del invierno, así que no hay nada que enterrar, y en primavera basta con rastrillar ligeramente los restos.

¿Qué hago con las hojas caídas en otoño?

Lo mejor es no tirarlas. La hojarasca sana sirve de acolchado alrededor de vivaces y arbustos, donde protege las raíces del frío, o puede ir al compost. Las hojas enfermas (manchas, oídio) van a la basura común, no al compost.

¿Cómo protejo las plantas de la primera helada?

Las vivaces delicadas y las leñosas jóvenes se aporcan y se acolchan con una capa de paja, hojas o corteza alrededor de la base, que protege las raíces. Las especies más sensibles (higuera, hortensia, rosales de pie alto) se envuelven además en velo térmico o arpillera.

Publicidad